En cuanto quieras yo te escucho,
cuanto quieras.
Si me dejas un mensaje, de veras
Si me dejas un mensaje, de veras
que iré corriendo a ti
así que espera.
Que tengo un politono de la guerra,
que aún suena
y un martillo desafinado que se quema.
Siempre te escribo excitado, tras la cena
y te reprimo los sentimientos
de la espera.
En la vanguardia, en los lavabos,
en la iglesia.
En los quioscos, en tu tele,
en la huelga.
Cuando quieras repetimos, ¡en antena!.
soy tu villano, tu profesor, tu anatema.
¡Ay! ¡Quién fuera tu dormidera,
para vivir en tu sueño!
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